
Tragedia aérea de Ventanilla (1987)
Artículo principal: Tragedia aérea del Club Alianza Lima
Un conjunto de factores hizo de los años 1980 los más desagradables en la historia del club. Por más de los esfuerzos de la directiva en traer refuerzos (entre ellos José Velásquez) en la temporada 1982, no alcanzó para lograr el título. En 1985 fue cuando los jugadores de las divisiones menores blanquiazules tomaron protagonismo en el equipo, y surgió el apodo de los potrillos.[5] Marcos Calderón llegó a Alianza Lima en 1987 con treinta años como entrenador a cuestas.[47] Cuando el campeonato de 1987 concluía y parecía que el título sería aliancista de nuevo, ocurrió una tragedia. El 7 de diciembre de aquel año, Alianza viajó rumbo a la ciudad de Pucallpa para enfrentarse en un partido correspondiente al campeonato nacional al Deportivo Pucallpa. Fue victoria aliancista por 1:0 con gol de Carlos Bustamante.[48] Todo parecía decidido, y la afición aliancista empezó a especular con el ansiado título, sin embargo, eso no ocurrió. Listos para regresar a Lima, el equipo íntimo arregló con la Marina de Guerra del Perú para retornar en un vuelo chárter a bordo de un avión Fokker el 8 de diciembre. A tan sólo kilómetros de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, luego de constantes esfuerzos por parte del piloto, el avión cayó en el mar a la altura de la localidad chalaca de Ventanilla. El accidente se llevó la vida de 43 personas: 16 futbolistas, 5 miembros del cuerpo técnico, 4 dirigentes, 8 barristas, 3 árbitros y 7 tripulantes; siendo el piloto el único sobreviviente del incidente.[5] Alianza Lima finalizó su participación en el campeonato de 1987 jugando con juveniles y algunos jugadores prestados por el club chileno Colo-Colo, quien había vivido una tragedia similar y acudió en su apoyo. La amistad entre esos dos clubes se hizo fuerte desde ese momento.[49]
Artículo principal: Tragedia aérea del Club Alianza Lima
Un conjunto de factores hizo de los años 1980 los más desagradables en la historia del club. Por más de los esfuerzos de la directiva en traer refuerzos (entre ellos José Velásquez) en la temporada 1982, no alcanzó para lograr el título. En 1985 fue cuando los jugadores de las divisiones menores blanquiazules tomaron protagonismo en el equipo, y surgió el apodo de los potrillos.[5] Marcos Calderón llegó a Alianza Lima en 1987 con treinta años como entrenador a cuestas.[47] Cuando el campeonato de 1987 concluía y parecía que el título sería aliancista de nuevo, ocurrió una tragedia. El 7 de diciembre de aquel año, Alianza viajó rumbo a la ciudad de Pucallpa para enfrentarse en un partido correspondiente al campeonato nacional al Deportivo Pucallpa. Fue victoria aliancista por 1:0 con gol de Carlos Bustamante.[48] Todo parecía decidido, y la afición aliancista empezó a especular con el ansiado título, sin embargo, eso no ocurrió. Listos para regresar a Lima, el equipo íntimo arregló con la Marina de Guerra del Perú para retornar en un vuelo chárter a bordo de un avión Fokker el 8 de diciembre. A tan sólo kilómetros de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, luego de constantes esfuerzos por parte del piloto, el avión cayó en el mar a la altura de la localidad chalaca de Ventanilla. El accidente se llevó la vida de 43 personas: 16 futbolistas, 5 miembros del cuerpo técnico, 4 dirigentes, 8 barristas, 3 árbitros y 7 tripulantes; siendo el piloto el único sobreviviente del incidente.[5] Alianza Lima finalizó su participación en el campeonato de 1987 jugando con juveniles y algunos jugadores prestados por el club chileno Colo-Colo, quien había vivido una tragedia similar y acudió en su apoyo. La amistad entre esos dos clubes se hizo fuerte desde ese momento.[49]
